Historia
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Los orígenes de Santa Susanna se remontan a los tiempos en los que las tierras del valle situadas entre el cerro de Gràcia y el cerro de la Guàrdia como también las de la plana de Balasch empezaban a ser pobladas por payeses. Eso sucede en el siglo XII cuando ya se tiene constancia del establecimiento de los Puiglauter (Podius Lotarius) cerca del cerro de Can Jordà, y del XIII disponemos de muchos más datos: se establecieron la casa de Pineda, Can Jordà, Can Mestres, Mas Poch o Can Ratés, Coll de Pafils, Ferrarí, Can Gelat, Mas Goyta o Guaita... |
El primer nombre
La primera mención del actual término de Santa Susanna es anterior a estas fechas y se hizo con el nombre del valle o riera de Alfata, el 20 de diciembre del año 1021, tal como aparece en un documento sobre una donación al monasterio de Sant Pol y que se conserva en el Archivo de la Corona de Aragón. Alfata es un nombre árabe que remite sin lugar a dudas al sentido de "victoria" y como forma verbal significa "conquistar". Podría recordar una campaña capital del emir de Tortosa en el 911 en la que llegó a destruir la vieja Ampurias, invadió el interior de Cataluña subiendo por la Tordera hasta Maçanet (un nombre también de origen árabe) y emprendió una batalla importante cerca de Sant Pol (¿Santa Susanna?) donde se destruyó el monasterio.
En este siglo XI la anchura del valle y su situación abierta convertía a Santa Susanna en un lugar fronterizo idóneo para el establecimiento del campesinado. La riera dividía el término al que hoy llamamos Santa Susanna en dos:
las masías del lado derecho eran del término del castillo de Montpalau, bajo el señorío del vizconde de Cabrera, que tenía la más alta jurisdicción, o sea, el poder con mayúsculas, y tenían notaría obligatoria en Pineda, los notarios Coll (actualmente, Can Jalpí). Los payeses del lado izquierdo eran normalmente del término del castillo de Palafolls, bajo el dominio de sus señores, que tenían la baja jurisdicción, y con notaría en Vilanova de Palafolls, o sea, en Malgrat, los poderosos Desclapers.
El enredo todavía era mayor: los vecinos de la parte alta de la riera eran de la parroquia de Sant Pere de Riu y, en cambio, los de la parte baja eran de la parroquia de Santa Maria de Pineda. La pertenencia a una parroquia suponía su adscripción religiosa pero también pagar los diezmos (10 - 9% de la cosecha bruta) y primicias y obligaciones (cantidades variables de la cosecha).
Nobles y payeses
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La pequeña nobleza del municipio, los alodios, no tenían derechos jurisdiccionales ni poder político pero, como propietarios territoriales eminentes, tenían el derecho de cobrar censos, rentas o laudemios a los payeses que trabajaban las tierras. La casa Pineda pertenecía a este grupo, con residencia en el término de Santa Susanna hasta su extinción en el siglo XIV, en la actual masía de Can Jordà. Propietarios rentistas también eran los caballeros de la casa de Menola en Pineda, con la torre conocida actualmente como la torre Santa Anna; los de la casa de Camòs, residentes en la horca de Can Cànoves en Pineda hasta el siglo XIV, cuando se traslada al Bajo Ampurdán; o los de la casa Sant Julià de la parroquia de Sant Genís de Palafolls, que por extinción pasó a los Albertí de Gerona, caballeros de Llagostera desde el siglo XV. A esta gente ufana hay que añadir, muy pronto, los Roger de Calella que, como bailes naturales (con cargo hereditario) del término de Montpalau tenían poderes administrativos sobre los vecinos de Santa Susanna en la recaudación de impuestos, somatenes, problemas con la justicia, etc. Los de la banda de Palafolls tenían que batallar con la familia Estornell y después Desclapers, bailes del término. |
Santa Susanna
Payeses, masías, señores y castillos de la época medieval definían la vida en el término que hoy conocemos como Santa Susanna pero no podemos hablar de él como ayuntamiento moderno hasta el siglo XIX. Ya mucho más tarde encontramos el origen de esta nueva Santa Susanna que se formaliza dentro de la división provincial acordada por el gobierno progresista liberal del 1835 del que fue presidente Mendizábal y redactor del proyecto Javier de Burgos. De este tiempo es el diccionario de P. Madoz del 1849 por el cual sabemos que había 120 casas, que se cultivaban cereales, vino, aceite y legumbres, se criaban conejos y se cazaban perdices. Se destaca el terreno de buena calidad pero se menosprecia el bosque, calificado de insignificante. En definitiva, visto desde nuestra perspectiva actual, no deja de ser curiosa la descripción:
"SANTA SUSANA DE LA BISBAL (sic): lugar con ayuntamiento en la provincia, audiencia territorial, capitanía general de Barcelona (9 ½ h), partido judicial de Arenis de Mar (2 h): diócesis de Gerona (10 h): SITUACIÓN, en un llano donde le combaten especialmente los vientos del O, con CLIMA templado y sano. Tiene 120 casas, la consistorial, una iglesia parroquia (Sta. Susana) aneja de la de Pineda y una ermita dedicada a Sto. Cristo. El TÉRMINO confina N. S. Pedro de Riu: E. Palafolls y Malgrat; S el mar Mediterráneo y O con Pineda. El TERRENO es de buena calidad; disfruta en parte de algún regadío; y le cruza una cañada que lleva agua solo en tiempo de lluvias; tiene un bosque insignificante. CAMINOS: pasa al S. de la población y a ½ cuarto de legua distante de ella la carretera de Barcelona a Gerona. El CORREO se recibe de Pineda por medio de balijero. PRODUCCIÓN. Cereales, vino, aceite, legumbres; cría caza de conejos y perdices. POBLACIÓN: 79 vecinos; 519 almas. CAPITAL PRODUCCIÓN. 3.526,800 reales. IMPUESTO: 88, 170 reales".
Por otro lado, en este documento se observa que al pueblo se le atribuye el nombre de Santa Susanna de la Bisbal. Actualmente el nombre oficial es Santa Susanna pero es cierto que ha tenido otro. Montagut de Mar fue el nombre oficial de Santa Susanna aprobado el 17 de diciembre de 1936 por el pleno municipal y dentro de la campaña más o menos general de eliminar los nombres de santos durante el tiempo de la Guerra Civil. Se discutió la alternativa de Montagut del Maresme pero resultó derrotada. Sin embargo, este cambio caducó el 13 de febrero de 1939, fecha de la primera acta municipal de las nuevas autoridades de ocupación. Actualmente, Santa Susanna da nombre a una villa que con su fisonomía natural integra el mar con la montaña, el bosque y la plana cosechable y donde las masías y atalayas no dejan de ser elementos más del paisaje que hacen tan visible su historia.








